¿Como desarrollar el apego Seguro en los adolescentes?


Para poder hablar de ello tenemos que definir primeramente qué es el apego. El apego es el vínculo que se forma ante la interacción del menor con la figura de apoyo o la figura central con el cuidador ya sea la mamá,  el papá, etcétera.

La cuestión central y fundamental para que la seguridad del vínculo se pueda desarrollar, se encuentra en la calidad de la relación entre el niño o la niña y su figura de apego. Es decir, la sensibilidad y la disponibilidad que se tenga del cuidador o cuidadora, así como su capacidad de respuesta ante las necesidades que puedan surgir y la capacidad de regulación emocional, serán determinantes para que el vínculo pueda generarse.

El apego le sirve al menor para poder ir interiorizando y generando expectativas que permiten anticiparse a lo que ocurrirá en la interacción. Cuando el niña o el niño confía en que su figura de apego estará disponible y su respuesta será efectiva ante una situación de amenaza (la llegada de un extraño, una separación, etc.) la seguridad será mayor.

Existen 4 tipos principales de apego:


Hay que tomar en cuenta que las conductas de apego son las representaciones mentales sobre los demás, sobre uno mismo y sobre las relaciones interpersonales que se van generando en función de las experiencias de vinculación vividas.

Estos modelos se van automatizando y funcionan de forma inconsciente, generando una serie de expectativas y patrones de relación que permiten al menor manejarse en las situaciones sociales y crear así una imagen sobre el mundo como un lugar en el que se puede o no confiar.

Si queremos formar un apego Seguro con nuestros adolescentes, es importante tomar en cuenta los siguientes puntos:

  •  La presencia de las figuras vinculares será determinante a pesar de que en esta etapa se está formando la independencia. No te sientas mal si tú hijo te pide su espacio, mejor acompañarlo cuando éste necesite de ti.

  • Comprender el estado emocional y las necesidades del menor y tener sensibilidad hacia estas y sus mensajes.

  • Ejercer el consuelo sin realizar juicios despectivos y sin extralimitarse en atenciones. Es conveniente evitar la sobreprotección.

  • Saber estar a su lado de manera discreta cuando necesite ayuda, pero dejarle libertad para explorar y jugarEstablecer normas y límites que permitan el desarrollo de conductas y respuestas adecuadas.

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